I.I. DEJO
Dejo –que dejar no cuesta nada–
que la mano se deslice sin pensar en nada
Nada llama mi atención ni la retiene
Nada merece el esfuerzo
Nada me alienta a alcanzar nada
Nada que no sea verdad
Parar sería la opción más conveniente
Callar y venerar las almas grandes, los poetas
¡Qué gloria compartir su aliento!
Ceder la voz al Misterio
Sin nadie que diga nada
Desde el silencio..
… espacio ilimitado donde nada
un no-tiempo donde todo,
–toda sombra de dicha–
se vacía, se deja ir y se calla.
Solo dejándolo todo
–y no cuesta nada dejar–
Nada que no sea verdad
Tendrá lugar en mi vida y
Desde esa nada
ESO se podrá expresar.