II. FROST
«La figura que surge de un poema empieza con la fascinación y termina con el conocimiento. Es la misma figura que para el amor. Nadie puede sostener realmente que el éxtasis deba ser estático y quedarse parado en un sitio. Empieza en la fascinación, se inclina para tomar impulso, se lanza en la dirección que le marca el primer verso, sigue una serie de acontecimientos y termina en una aclaración de vida, no necesariamente en una gran aclaración, (..) sino en un puntal momentáneo contra la confusión. Tiene un desenlace, un resultado que, aunque imprevisto estaba predestinado desde la primera imagen del estado de ánimo original (..) Para mí la fascinación inicial está en la sorpresa de recordar algo que yo no sabía que sabía. Estoy en un lugar, como si me hubiera materializado de las nubes o brotado de la tierra. Se produce el feliz reconocimiento de lo perdido tiempo atrás y a continuación viene el resto…
Y mi definición de poesía (si me viera obligado a darla) sería la siguiente: palabras que se han convertido en hechos.» R.Frost
Hechos, hablas de hechos que fueron palabras
Palabras probablemente muy queridas
Preferidas a otras, sin saber uno por qué
Palabras que se nos pegan
Como briznas del campo a la ropa y
Nos hacemos amigos, amantes de palabras
Pegajosas, zalameras y positivas niñas bonitas
Que nos encandilan y nos hacen creer
Que la vida es así
Pero hay palabras que hieren y
Se adhieren a la carne, no a la ropa
Palabras injustas que nos inoculan rabia
Pero la impotencia bloquea la garganta
El alma se ahoga en su propio llanto
Hasta que agotada se rinde y enmudece
Ajadas, marchitas, las palabras se entierran
Abono de espinas y malas hierbas o semillas
Promesas de frutos y hierbas olorosas
Ocultas, secretas, las palabras silenciadas
Son heridas olvidadas pero abiertas
Tormentas acalladas pero hambrientas
Al acecho siempre de un cauce por el que verterse y
Llorar y gritar hasta convertirse en otras.. palabras.,
Que no sabremos a menos que ellas
Se animen y cobren voz
Inesperadas, ajenas, las palabras
Brotan no sabemos de donde
Transformadas, no sabemos por quien
Se presentan nuevas, limpias, lúcidas y certeras
Dicen lo que no sabemos y, para nuestra sorpresa,
Lo dicen muy bien
«el feliz reconocimiento de lo perdido
-me he materializado en nube o brotado de la tierra-
y la sorpresa de recordar algo que yo no sabía que sabía…»
Y todo eso, esa materialización en nube
Ese brotar de la tierra, eso que no sabíamos que sabemos y
Que nos asombra y maravilla.., palabras
Que ignoramos de donde vienen o a donde van
Frescas como brisas de verano
Cortantes ráfagas de viento helado o
Torpes y balbucientes, con voz de niño
Dicen más cosas de uno
De las que uno pudiera imaginar
Uno no hace nada. Uno simplemente escucha
Viento sopla, bufa, sacude la rama y
El alma se ve obligada a ronronear
Escuchamos atentos la vibración de sus cuerdas
La cadencia de las ramas mecidas por el viento
El chasquido inaudible de las hojas que caen
Escuchamos conmovidos, susurros, suspiros, silencios
Quietos hasta que la tempestad amaina y el viento
Se lleva las hojas caídas y las ofrece
al mundo, a ti, a mí..
Las palabras de Frost son chispas en los ojos del alma
Su calor comunica, su luz atestigua:
Son palabras convertidas en hechos
El fuego esta ahí.
«Practicar un arte es más saludable que hablar de él.
No hay nada que recomponga más que componer.»
R.Frost