III.III. Se Busca
«El amor intelectual del alma por Dios,
es parte del Amor Infinito con que el Dios se ama sí mismo.»
Spinoza
Eso que llamamos Dios
Se busca
Y ego no puede hacer nada
Por evitarlo o a su favor
Se busca
Pero no se encuentra nunca
Donde se proclama
Toda palabra se revela hueca
Toda imagen, engañosa y vana
Toda promesa al final nos falla y
No sabemos donde más buscar
Amor también
Se busca
Y por más que ego lo intente
No lo puede obviar
Amor implora, se queja, llora
Suplica y con cada latido reclama, grita
Cual soledad horrorosa que nos ahueca el alma
Y nos la parte en dos
A veces, entusiasmo loco nos colma y
El corazón se desborda, embelesado se expande
Hasta que la ilusión estalla y queda solo un aroma
La estela de un ave innombrable
Que no volverá
La Paz también
Se busca
Y hagamos lo que hagamos
Se busca desesperada e insistentemente
En todas las guerras hasta la extenuación
Libra batallas estúpidas o heroicas
Siempre con el loable afán de acabar
Con el desequilibrio, el conflicto y la ceguera
Que nos condenan a buscar siempre
Donde no se encuentra y,
Ahí, a perseverar
La Felicidad, claro, también
Se busca
Todos estamos de acuerdo
Y buscamos con ardor y sin paciencia
Cualquier cosa que alivie el deseo
Que exige más, siempre más
Exprimimos los instantes y corremos
Tras efímeros destellos sin darnos cuenta nunca
De que correr nos aleja de la quietud que
Se busca
Bajo mil nombres, uno de tantos
El preferido: Felicidad
Sola La Verdad no se busca
Nada la afecta nunca y nadie
Puede hacer nada por Ella
Ella ya es
La Verdad es que solo dios sabe qué busca
Solo Amor conoce el camino
Paz lo recorre imperturbable sabiendo que la Felicidad
Está siempre presente ahí, donde no se busca
Ego crece y se esfuerza,
Cada cual a su manera, pero en vano
Nada que ego haga servirá nunca
Ego está condenado
A no saber qué es Dios, a no conocer el Amor,
No disfrutar de la Paz y, la Felicidad..?
Se la inventa
La Verdad no se inmuta
Permanece quieta, al fondo
Ni espera ni deja de esperar
La Verdad es que solo dios sabe
Sólo Él se busca y ni tu, ni yo, ni nadie
Puede hacer nada a su favor o en contra
Inexorablemente el rencuentro se producirá
Según lo dispuesto. Dios se encontrará a Sí Mismo
Y tanto si ego lo quiere como si no
La búsqueda cesa
Y eso que llamamos Dios,
Paz, Amor, Misterio, Belleza o Felicidad
Se presenta y se constata que
La Verdad se halla siempre donde ego no está.