III.V. Ya es
En pos de una complitud imposible
Se derrama la vida imperturbable
Brota de un manantial inasequible
Que incesantemente mana
Ese es su sino, fluir, vencer impedimentos y
Fluir, seguir fluyendo apasionadamente
En aras de alcanzar lo inalcanzable
La complitud imposible que
Secretamente y en silencio
Ya es
La vida fluye
No importa dónde ni cómo se derrama
Indiferente a todo, imperturbable siempre
Sin importarle nunca el afán insufrible
Que la duda genera o el dolor acuciante
Ante la certeza de la muerte que ineluctable
Nos espera
La vida juega, se recrea en infinita variedad de formas
Increíbles maneras de ser, dejar de ser
Y volver a ser la misma fluidez desapegada y pura
La misma transparencia indescriptible
Carente de sabor, de aroma y, sin embargo,
Rica, voluptuosa, alucinantemente bella o horrorosa
La vida sigue su cause ajena a todo, sin detenerse nunca
Hasta alcanzar la fuente oscura, el manantial inagotable
Del que incesantemente mana y nuevas formas
Cobrarán vida. Nuevas ansias verán la luz y
La ilusión de vivir y vencer impedimentos
Las impulsará a fluir, a seguir fluyendo apasionadamente
En aras de alcanzar lo inalcanzable
La complitud Imposible que
Secretamente y en silencio
Ya es.
Bastaría con detenerse
Silenciarlo todo y escuchar
El fluir de la vida por el cuerpo
Sentir su calidez, su frescor, su frío
Sentirla en el corazón cuando se agolpa
Sentir como inunda el cerebro y
Naufragamos en un mar de pensamientos
Desesperados por volver a las aguas tranquilas
A cuando la vida fluye imperceptible y, en silencio
Sin que hagamos nada, nos sustenta y alienta
Escuchar el silencio
Y sentir la inefable cualidad del agua viva
Su temblor exquisito, ausencia de sabor, aroma a nada
Transparencia, luminosidad e indescriptible magia
Infinitas formas de ser, no ser y volver a ser
Sin hacer nada
En ese silencio
La vida que somos se revela
Fluye naturalmente, asoma a los ojos, los anega
Y se derrama generosa sin decir nada
En silencio la gratitud nos desborda, la alegría
Nos embriaga, el asombro nos colma
Y sentimos y sabemos a un tiempo
Que la complitud añorada
Ya es.