III.XI. Compartir..?

A Alba 


Rara Ave Fénix con la que no solo he podido compartir 

sino que ha hecho posible que comparta contigo 

–quienquiera que seas y donde quiera que estés– 

si algún día lees este blog.. 



Bendita soledad

Tu fiero abrazo no ha cesado

Hasta que la plenitud inefable se ha adueñado y

Colmado el deseo insaciable, hoy me consume

El afán de compartirlo todo

Compartir la abundancia que al fondo

Del pozo más oscuro siempre

nos aguarda


Ahí, donde Desamor: recalcitrante, austero y orgulloso

nos protege del mundo

Donde el Temor: miedos añejos, malolientes carceleros

nos retienen presos

Y Dolor: un dolor apagado y sordo

que a ratos se enciende y a ratos una se entrega

y yace con él


Entre fieles carceleros la soledad se acoraza

Nos protege de sentir la vida en carne viva

De sufrir las rupturas, las pérdidas, las ausencias

Pero no nos priva del malestar constante que nos atosiga

  Nos obliga, en cambio, a investigar hasta elucidarlo en una y, 

No falla. Un solo vislumbre de lo que ahí aguarda

Y podemos darnos por perdidos, para siempre enamorados

Y a la caza incesante de la paz inaudita que 

Nos deslumbra  


¡Bendita Soledad!

Tus espinas han hecho un nido en mi carne

Y cobijan, acunan, el hueco precioso

El fondo sin fondo donde la luz del alma asoma.. y 

¡Bendita abundancia! Se derrama

Se expande e inspira 

Aspira a dar fruto y compartir…


….-….


…Ala de mariposa Monarca que surca los cielos 

Cimas, océanos, desiertos, no impiden su infatigable vuelo 

Así se despliega..


Hebras de acero, hilos de seda y miel

Telaraña que lo atrapa todo. Ni siquiera el rocío logra escapar

Así se afana..


Flor que tirita, se estremece y tiembla pero conserva 

bajo la nieve, calor, belleza y aroma 


El alma se guarda a la vez que se afana

 Despliega sus alas y vuela mas allá del tiempo

Alentada siempre por el deseo atrapar

La atención de otro… y compartir..

  Olvida que:

«…Nadie puede ser el cazador del Fénix. Recoge pues tus 

trampas porque aquí por siempre, solo atrapamos viento.»

Hafèz: Diván