IV. FROST
«Para mí la originalidad es la frescura de un poema que sigue el camino que he descrito: del placer a la sabiduría. (…) Su cualidad más preciosa seguirá siendo haber fluido solo y haber arrastrado al poeta con él. Mantendrá para siempre su frescura, como el metal su fragancia. Nunca puede perder la conciencia de un significado que se desplegó por sorpresa a medida que avanzaba.
Lo único que pido para mí es la libertad en cuanto a la sustancia de mis poemas: el estado mental y corporal necesario para, de vez en cuando, extraer algo inteligible del caos inmenso de todo lo que he vivido. Cada poema es en el fondo una nueva metáfora o no es nada.
No me canso nunca de ver cómo lo limitado se acomoda dentro de lo ilimitado.» R.Frost
El poema empieza por placer
La fascinación lo impulsa y fluye, o no,
En pos de perpetuar ese placer
Y manifestar el gozo
No son los nombres
Las palabras tampoco
«El asombro de ver como lo limitado
se acomoda en lo ilimitado», dice Frost
Esa es la maravilla
Ver como el caos se hace inteligible y
¡Sorpresa! La metáfora está ahí
Para Frost un poema es una nueva metáfora o no es poema
Y, sí lo es, ha de decir algo que no sabíamos
Aunque, en realidad, sí
El poema se inicia por placer
El gozo, sí toma la delantera, despeja la mirada
De forma que vemos lo que no veíamos,
Descubrimos algo que no sabíamos que sabemos y,
Todo eso,
De manera simultánea, inesperada y
En perfecta armonía
Conmigo, aquí.
La metáfora surge cuando algo
Placentero o doloroso, eso no importa,
Se hace con uno y, uno, tan limitado
Se encuentra perfectamente acomodado
Acogido benévola, dulcemente
En brazos de lo ilimitado.. y,
No cabe duda
¡Esa es la maravilla!