I.VI. LA PALABRA NO ES NADA


La palabra no es nada

No hay nada profundo en ella

Podemos jugar con las palabras

y decir cualquier cosa

decir, por ejemplo, yo soy dios,

o, más comedidos, dios esta conmigo, o contigo.

y aún, convencidos, podemos afirmar, no existe


Podemos jugar con los sonidos e interpretar 

con distintos instrumentos los incontables 

posibles sentidos de las palabras.

Pero nadie podrá nunca saber 

Qué quiere decir eso, 

Qué quiere decir dios, 

Qué es o si existe


Nadie que no imagine, claro, lo que quiera 

Podemos imaginar y alucinar fácilmente

Un dios furioso y vengativo 

O un dios amable y compasivo

Un dios innombrable y omnisciente 

O, simplemente, el aquí, el ahora, 

La madre naturaleza, la vida misma:  todo

O nada, que viene a ser lo mismo  


Cuando la palabra dios se diluye en nada

Todo se revela el mismo sueño y

no hay palabra…

     … ni nadie ya a quien le importe decir nada

 porque no hay forma, ni dios, ni nada 

 Silencio es  Amor y viceversa.