VI.I. LORCA


«¿Pero qué voy a decir yo de la Poesía?

¿Qué decir de esas nubes, de ese cielo? 

Mirar, mirar, mirarlas, mirarle y nada más.»     

Federico García Lorca



Ay! Si pudiera dejar de esta tierra

–para no volver nunca– me iría con Lorca

Nadie con el gracejo y la gracia, el duende,

El poder y la magia de mirar el mundo

Y trasformarlo en: ¡Sorpresa!

Cosa nueva, inesperada y maravillosa

Belleza


Ah! Si pudiera dejar este mundo

Y ser de alguna forma otra cosa

Sería el aire que respira Federico

El viento que insufla sus pensamientos

Y se vierte en cascadas por su boca


A su oído, querría ser agua

La canción del agua, dice, es cosa eterna

Cosa nueva que inspira y genera y genera..

Genera Vida, Misterio, Asombro, Placer y

 Belleza


A tu cuerpo gitano me haría huerto

De jazmines y limoneros, de olivos, margaritas y romero

Tierra quieta a tus noches inmensas 

 Pobladas de aromas, vivencias inolvidables de

Fragancias exquisitas y placeres 

Invisibles, intensos e inexplicables 

El sosiego, el bienestar y la paz


Gacela del amor que no se deja ver a tus desvelos 

Lucero del alba en tus verdes pupilas

Todo cobra color cuando tu lo miras

Y la Luna, gitana con ojos de fría plata  

Ya sea que aparezca redonda y plena 

 Un sol blanco y brillante pero benigno que podemos 

Contemplar en las noches oscuras

 O roja, sangrante, guardiana del fuego que arde

Por dentro y alimenta el llanto, los mares 

De  lágrimas que se derraman cada día

Por los pesares y las muertes 

Que nos impone esta vida

Y no quiero verla!


A tus ojos la luna se tiñe de verde  

Que te quiero verde

Verde amargura, verde esperanza 

Viento verde, espejos verdes, carne verde aceituna

Veleidosa y femenina, con el paso de las horas

Se recoge, se retira, día con día se adelgaza hasta que 

 Desnuda,  se oculta y.. desaparece

Pero, lo mismo que tu, reverdece 

 Vuelve a nacer 


Mirar todo través de tus ojos Siempre a tu vera 

Aprender a apreciar las cosas pequeñas

Recrearlas, recrearme, contigo y con ellas 

Por el simple placer de mirar y mirar y mirar

Hasta quedar embriagados, anonadados por la Belleza 

Que mirando se revela


Ah! Si pudiera dejar mi presente y 

Remontarme a otro tiempo, elegiría, sin duda 

Quedarme quieta. Ahí, contigo

Rumiar la intensidad hasta convertirla en polvo

Harina mansa con la que hacer el pan

¡Pan para el alma!

El trigo es el mismo, las palabras también

Son las de siempre pero tu magia

Las transforma en alimento que da alas,

 Extensión, altura, alegría y hondura al espacio 

En el que la belleza nos cautiva

Y la imaginación, vuela..


..el día se va despacio, la tarde colgada al hombro, dando una larga torera..

 

 ..La noche busca llanuras porque quiere arrodillarse..


Si pudiera dejar este cuerpo y habitar otra forma

Me haría flama e incendiaría el mundo 

Con los escalofriantes versos de Federico  

Palabras que sacuden el alma 

 Despiertan su sensibilidad dormida 

Metáforas vivas que nos insuflan el coraje 

De sentirnos vivos, vulnerables y conmovidos 

Palabras, caricias, que calan muy hondo y 

Horadan, engendran un deseo 

Insaciable y voraz

El deseo arde, duele, quema por dentro y

Se abrirá camino hasta alcanzar los abismos

Donde yacen los anhelos de infinito

Y, ahí, alumbrar

 

 Y los ojos del alma nos bastarían 

Sino fuera porque la certeza de la muerte 

Siempre presente, los inhibe o exagera

¡La muerte lo magnifica todo!

Y, la Belleza, sin medida,

Nos aterra


La desmesura asusta y toma tiempo

Hacerse a ella, hacerla pequeñita

Y digerible, a nuestra altura

El asombro es lo primero que aparece 

La emoción lo intensifica y colorea

Una imagen asoma, toma forma una idea y

El aliento cobra voz y

Palabras vivas de inusitada belleza

Nos abrigan y consuelan 


 El alma se sumerge en la alegría 

La gratitud nos desbordada, los ojos se anegan

Y ríos de lágrimas tibias y más dulces que la miel

Resbalan por las mejillas,

 Humedecen el alma y acarician

 Calman su sed


¡Ah! Si pudiera cerrar los ojos

Para no abrirlos ya nunca y, a cambio

 De mi ceguera tu mirada iluminara mi interior

No me importaría no ver más nada y

Ser contigo..

..La palabra Amor desmoronada

Desmembrada por todo el cuerpo

Despedazada a migajas en las heridas abiertas

Semillitas de luz trituradas y esparcidas 

Por los surcos, en las entrañas mismas de la tierra

Salivilla de estrellas en sus llagas 

Y en la sangre derramada, sal


Un mar de soles ardiendo, trocitos de cielo en la tierra

 Arena, despojos, vestigios, secuelas.. 

De cuando Federico hablaba y  

Todo se iluminaba  



    «Vine a este mundo con ojos y me voy sin ellos

 ¡Señor del mayor dolor! 

Y luego, un velón y una manta en el suelo.» 

F. G. L.