I.VIII. SILENCIO

 Para Oli


A regañadientes

como si no lo quisiera

me fui adentrando en el silencio

como en un cuarto oscuro o un castigo

Airada, aislada, ajena a todos y a todo

perdí la dirección, el tino

y me quede varada


Buscando a tientas los muros de mi encierro

encontré solo sombras y, aliviada, 

continué avanzando hasta encontrarme

Perdida, presa en un mutismo 

sordo, oscuro y desierto


Quejas, ruidos, gritos, rugidos

ensordecedores se fueron desenredando 

Y aparecieron claros, claves, signos,

símbolos y enigmas a raudales

La luz perfiló las formas

Y en la claridad del silencio

Belleza, soledad y silencio se hicieron una

Inesperada, dulce y ferviente

Alabanza a nada


Un espacio nuevo, sin fronteras

Un tiempo quieto, inexistente, muerto

Una nueva forma, impredecible, de vivir a ciegas

Sin palabras, sin conceptos, sin ideales,

Metas o expectativas, nada    


¿Qué somos cuando el silencio

se apodera y _________