Jardín



«Quaestio mihi factus sum»

(Me he convertido en un enigma para mí mismo)

San Agustin



Jardín



Juego con las palabras como si fueran muñecas 

Peluches tiernos, sabrosos y reconfortantes

Con los que puedo hacer cualquier cosa

Sin que quede nunca huella

De quién hizo qué


Digo, por ejemplo..

Jardín

Una arboleda florece en mi cabeza

Percibo el murmullo de una fuente

Diversas fragancias perfuman el aire y

Todo son flores y trinos y verdes y luces!

Destellos del sol entre el follaje y sombras oscuras 

Cuando las hojas se apretujan e impiden la luz

La calma se instala, se expande y ahonda

Pero risas, voces, ruidos inesperados

Me obligan a refugiarme y corro

Me escondo al fondo de la palabra..

jardín..


Vuelvo a estar en el paraíso

 Olor a hierba mojada despierta mis sentidos 

Contemplo complacida todo lo que alcanzo a ver

Viento arrecia y silencio acoge su sonido

Sonora, deliciosa cadencia, se vierte en mi oído

Risueño un riachuelo resbala por tierra, brinca, corre, salta, baila!

Agua canta incesantes alabanzas a la magia

Que habita en la palabra..

jardín..


El alma se encuentra a gusto, en casa 

Se mira a sí misma en el jardín-espejo que la refleja y 

Todo, aromas y trinos, los verdes y los violetas,

Los rojos, los lirios y los amarillos

Las gotas de rocío, el zumbido del abejorro,

El aleteo del colibrí o la mariposa

¡Todos son ella!

El alma se descansa y se deleita en la palabra..

Jardín..


El tiempo no existe, el mundo se aquieta

Las horas se alargan tanto como una quiera

Y tanto tiempo pasa sin que me de cuenta

Que el alma se alerta y mira a la hora

Es tarde

Recoge las alas, se pliega en sí misma y bosteza..

Mis ojos se cierran y vuelvo a la niña 

Que juega a ser la reina de un bello

jardín..


Amables gigantes me acogen en sus brazos

Largos y retorcidos. Me acunan, me llevan con ellos

Agarrada a sus largos, finos, verdes y preciosos dedos

Bailo con la brisa entre sus ramas, con las ráfagas 

Me elevo hasta alcanzar el cielo..


…Aniquilada por el impacto de la belleza!

Subyugada por el placer del viento en mi follaje

Me olvido de todo y

Comprendo, en silencio, que la palabra

Jardín..


Es solo una palabra más, una entre las tantas

Posibles palabras a las que persigo

A fin de desentrañar sus insondables secretos

Todo lo que una sola palabra nos puede llevar a vivir y

Recuperar así el placer de ser dueña y señora

El poder de dar voz y dar vida a las palabras 

Que en mi interior desnudo, abrazo, estrujo, acaricio

Me las como a besos, a mordiscos las devoro

Hasta que el despliegue de visiones,

Sensaciones, emociones, sorpresas y prodigios,

Es mío. Lo soy


Puedo ser cualquier cosa que sepa nombrar pero, me pregunto:

¿Podré saber algún día, qué además de una palabra, soy?