VIII.IV. TRUNGPA

     «Si tienes demasiado placer, no puedes reírte, si demasiado dolor, tampoco, 

pero cuando estás en el umbral del dolor y del placer, te ríes. 

Es como encender una cerilla.»

Chogyam Trungpa



La muerte, si lenta, consciente y bienvenida

Convierte la vida y cada instante 

En intensidad pura

En pura luz


Implacable esa luz alumbra  

Las sombras se transparentan y vemos

Las negruras como lo que son

Imaginación pura

Mera ilusión


Alivio se presenta  

Gozo se acomoda en una y

Asoma, desnuda, la verdad más temida:

No somos nada, no somos quien nos

Creemos ser


Silencio retumba 

El alma se descansa y llora 

Agradecida, hasta que el cuerpo   

Se acuerda y vuelve a inspirar


Quiere inspirar lo inefable

Quiere hacerse con el infinito 

Ser inspiración pura y mantenerse ahí 

 Siempre 


El cuerpo vuelve a la vida y a la espera 

 Del instante en que dolor y placer, vida y muerte 

Son una misma vivencia

La deslumbrante, aterradora experiencia

De que los dos son Uno 

Un increíble juego de luces sin sombras

  Un asombro incesante 

Los extremos se abrasan en un fuego insondable

Los opuestos se abrazan, se mezclan, copulan y

Como cuando encendemos una cerilla.., La luz 

Nos deslumbra y reímos, por fin, 

De verdad.